Declaración en Rechazo a la Difusión de Pseudociencia en el Congreso Nacional
La Facultad de Ciencias Exactas de la Universidad Nacional de La Plata, ante los hechos de público conocimiento que tuvieron lugar en el Honorable Congreso de la Nación, donde se brindó un espacio a discursos que niegan la evidencia científica sobre las vacunas, manifiesta su más enérgico rechazo y expresa lo siguiente:
Las vacunas, junto con los antibióticos y el acceso al agua potable, constituyen uno de los pilares fundamentales de la salud pública moderna. La introducción de las vacunas en el esquema de salud pública es responsable de la erradicación y el control de enfermedades devastadoras que, en el pasado, causaban una altísima mortalidad. La vacunación es un acto de solidaridad y responsabilidad comunitaria que protege, a través del establecimiento de la inmunidad de rebaño, no sólo a quien la recibe sino a toda la sociedad, especialmente a quienes por la edad aún no tienen esquemas de vacunación completos o que por situaciones de salud particulares no pudieron vacunarse.
Desde esta Facultad, no solo se enseña en diversas materias el conocimiento científico riguroso que sustenta la seguridad y efectividad de las vacunas, sino que también somos actores centrales en la investigación y desarrollo en vacunas. Nuestros laboratorios, graduados e investigadores están a la vanguardia del estudio de inmunología, virología y biotecnología aplicada a la salud.
Esta Casa de Estudios ha llevado a cabo investigaciones de alto nivel en vacunas. Lamentablemente, muchos de estos desarrollos se encuentran actualmente interrumpidos debido al desfinanciamiento y al retiro del Estado Nacional de sus compromisos de financiar la ciencia y la tecnología. Este desmantelamiento sistemático del sistema científico-tecnológico y universitario público tiene efectos devastadores: el cierre de proyectos estratégicos, la pérdida de recursos humanos y de una capacidad de respuesta ante las necesidades de la población que llevó décadas construir.
Asimismo, a través de actividades de extensión, nuestra Facultad trabaja en el territorio junto a efectores de salud, acercando la vacunación a los barrios más vulnerados y concientizando sobre la importancia fundamental de cumplir con el calendario nacional para la prevención de enfermedades en nuestra población.
Resulta paradójico y profundamente preocupante que, mientras se desfinancia a la universidad y a la ciencia pública, se otorgue desde el máximo órgano legislativo un espacio a la desinformación y a teorías conspirativas que atentan directamente contra la salud de la población. Las consecuencias de estos discursos irresponsables son tangibles y graves: la caída de la vacunación infantil a mínimos históricos y la reaparición de enfermedades prevenibles, como lo demuestran las trágicas muertes recientes por tos convulsa o los brotes de sarampión registrados.
Esta Facultad reconoce y valora el derecho a la libre expresión y el debate de ideas como base de una sociedad democrática. Sin embargo, cuando ese debate se traslada al ámbito de la salud pública y se utiliza un espacio oficial para amplificar afirmaciones falsas que carecen de toda evidencia, se cruza un límite peligroso. La libertad de expresión no puede confundirse con una licencia para difundir, sin contrapeso, información que socava herramientas de salud probadas y cuya consecuencia directa es el resurgimiento de enfermedades prevenibles y la pérdida de vidas. El Congreso de la Nación, como representante del interés público, tiene la responsabilidad de basar la legislación en el conocimiento científico sólido y de no convertirse en altavoz de teorías que atentan contra el bien común.
Por todo lo expuesto, esta Facultad:
- Reafirma su compromiso inquebrantable con la ciencia basada en evidencia y con la defensa de la salud pública, pilares que se materializan en la investigación, el desarrollo y la promoción de vacunas seguras y eficaces.
- Advierte que la legitimación de discursos anticientíficos desde ámbitos oficiales alienta el rechazo a la vacunación, con el consiguiente riesgo de resurgimiento de enfermedades controladas.
- Exige a las autoridades nacionales la urgente reanudación de políticas de Estado que aseguren un financiamiento sostenido para la ciencia y la tecnología argentinas. Resulta inaceptable que, mientras se desfinancia el sistema, se interrumpan proyectos estratégicos de desarrollo de vacunas y se debilite la capacidad de respuesta sanitaria, al mismo tiempo que desde el Congreso se brinda plataforma a quienes desprecian estos avances.
- Convoca a la comunidad y a todos los sectores políticos a defender el sistema de salud, científico y universitario público como bienes sociales irrenunciable, convencidos que invertir en ciencia es invertir en soberanía sanitaria, en la capacidad de generar nuestras propias vacunas y en la salud presente y futura de nuestro pueblo.
La salud pública se construye con evidencia, no con opiniones infundadas. Con ciencia, no con pseudociencia. Con Estado presente, no con desfinanciamiento y desidia.
Facultad de Ciencias Exactas
Universidad Nacional de La Plata














































































