La ultraderecha argentina está dispuesta a seguir saqueando el país y empobreciendo a su población al margen de los resultados electorales. Tras la tremenda derrota que sufrió en territorio bonaerense el 7 de septiembre, donde el peronismo le sacó una ventaja de casi 14 puntos porcentuales e incluso le ganó en distritos agroganaderos donde esa expresión política no hacía pie desde hace 20, 25 o más de 30 años en algunos casos, el presidente Milei vetó la Ley de Financiamiento Universitario y la Ley de Emergencia Pediátrica. Se prevé que haga lo mismo con el proyecto que restituye los fondos a las provincias.
El motivo que aduce el gobierno para vetar las leyes es la falta de plata… Pero la gente no olvida que están avanzando causas de corrupción por millonarias coimas en la Agencia Nacional de Discapacidad (ANDis) y por millonarias sobrefacturaciones en el PAMI, entre otras, que tienen entre sus principales apuntados a los integrantes del círculo más íntimo del presidente
Ya existe un «cronograma» de medidas de fuerza que prometen ser multitudinarias. En principio, todos los gremios universitarios harán una huelga general este viernes 12 de septiembre, y el día que se traten los vetos en el Congreso, supuestamente el miércoles 17, se llevará a cabo una nueva marcha federal universitaria (la tercera desde que asumió este gobierno).
Ya anunciaron su adhesión los profesionales y trabajadores de la salud, con el Hospital Garrahan a la cabeza, y se espera que en las próximas horas se comiencen a sumar los más variados sectores, gremios y movimientos sociales.
Rápido de reflejos, y con vistas a las elecciones de diputados y senadores nacionales que se harán en octubre en todo el país, hasta el colaboracionista Juan Schiaretti salió con los tapones de punta contra el Gobierno.
«La universidad pública argentina es un motor de movilidad social ascendente, de progreso y de desarrollo científico. Es la oportunidad para que nuestros hijos y nietos tengan un futuro mejor. Desfinanciarla significa cerrar la puerta al esfuerzo de millones de familias que sueñan con que sus hijos sean la primera generación universitaria (…) Vetar la ley que garantiza financiar las universidades es darle la espalda a la sociedad y a la Argentina del futuro», escribió en su cuenta de X el ex mandatario.

En la provincia mediterránea, si bien todas las encuestas dan ganador a Schiaretti -candidato del oficialismo cordobés encabezado por el gobernador Martín Llaryora-, se especula con una muy buena elección de la también peronista Natalia De la Sota, quien desde su banca de diputada se opuso a todas las iniciativas ultraderechistas. La hija del fallecido ex gobernador José Manuel De la Sota (1999-2007 y 2011-2015) tiene una fuerte inserción entre los sectores sociales más humildes y en, precisamente, los ámbitos universitarios.



















































































