Este domingo 2 de noviembre, a partir del mediodía, Plaza Moreno será sede de una nueva edición de la escenificación del Inti Raymi 2025 (La Fiesta del Sol), una de las celebraciones más emblemáticas del Perú.
El evento contará con la participación de más de 200 artistas, quienes darán vida a la teatralización del Inti Raymi al mismo estilo de la festividad original, que se conmemora cada año en la ciudad del Cusco.
Además, la jornada incluirá presentaciones de música, danzas típicas, exhibiciones de artesanías y un patio gastronómico donde el público podrá disfrutar de los sabores auténticos del país andino.
Se trata de una propuesta llena de cultura y tradición, que buscará rendir homenaje al legado inca y fortalecer los lazos entre las comunidades peruana y argentina en la región.
La iniciativa es organizada por la Colectividad Cusqueña en La Plata y el Círculo de Residentes Peruanos en La Plata con el apoyo institucional del Municipio y el Consulado General del Perú en La Plata.

En todojujuy.com, Ramiro Menacho nos cuenta que «el Inti Raymi es una de las ceremonias más importantes de la cosmovisión andina. Se celebra cada año durante el solsticio de invierno, el 21 de junio, en honor al Inti, el dios Sol para las culturas que habitaron y habitan los Andes. Este ritual representa el inicio de un nuevo ciclo agrícola y espiritual.
«En tiempos del Imperio Inca, el Inti Raymi marcaba el inicio del calendario solar. El pueblo agradecía por las cosechas pasadas y pedía abundancia para el nuevo año. Hoy, esta ceremonia se mantiene viva en distintas regiones de América del Sur, especialmente en Perú, Bolivia, Ecuador y el noroeste argentino.
«En Jujuy y otras provincias del norte, comunidades indígenas, organizaciones sociales y centros culturales realizan el Inti Raymi con actos públicos, caminatas, misas andinas, música ancestral y la tradicional entrega de ofrendas a la Pachamama.
Un vínculo profundo con la naturaleza y el cosmos
«El Inti Raymi no es solo una fiesta. Es un acto de conexión espiritual con la tierra, el cielo, el agua, los cerros y todos los elementos que componen el universo. Las comunidades preparan el ritual durante varios días, con especial cuidado en los símbolos y las energías.
«Las ceremonias incluyen mesas con alimentos naturales, hojas de coca, bebidas fermentadas como la chicha, incienso, flores, lanas de colores y otros elementos que representan la vida. Los participantes se visten con trajes típicos y entonan cantos ancestrales en lengua quechua o aimara.
«La salida del sol marca el momento central del Inti Raymi. La comunidad lo recibe con los brazos extendidos, en señal de respeto y gratitud. No se trata de un espectáculo. Es un acto de espiritualidad profunda que se transmite de generación en generación«.



















































































