El intendente de La Plata, Julio Alak, encabezó la inauguración de la plazoleta Víctor Basterra, en 528 bis y 115, en homenaje al obrero gráfico y militante peronista de Tolosa secuestrado durante la última dictadura cívico-militar.
Además, durante el encuentro se descubrió una placa para conmemorar la historia de 54 hombres y mujeres de la localidad víctimas del terrorismo de Estado.

“Agradecemos la iniciativa de los vecinos y vecinas de concretar este reconocimiento en busca de preservar la memoria colectiva y honrar la historia de lucha y resistencia en el barrio”, sostuvo Alak, quien estuvo acompañado por autoridades municipales, representantes de organismos de derechos humanos y familiares de detenidos-desaparecidos.
La actividad se enmarcó en la agenda organizada por la Municipalidad de La Plata por la Semana de la Memoria, que incluyó homenajes, actividades culturales, jornadas educativas, intervenciones urbanas y espacios de reflexión en distintos puntos de la ciudad.

La increíble historia de Víctor Basterra
Víctor Basterra nació en Buenos Aires el 7 de noviembre de 1944. Era obrero gráfico y militante del Peronismo de Base.
El 10 de agosto de 1979, fue secuestrado junto a su familia y trasladado a la Escuela de Mecánica de la Armada (ESMA), donde permaneció desaparecido y sometido a condiciones de trabajo esclavo debido a su oficio.


Durante su cautiverio, los represores lo obligaron a desempeñarse en el sector de documentación para falsificar identificaciones de los marinos.
Aprovechando su acceso a los materiales fotográficos y arriesgando su vida de manera constante, Basterra comenzó a realizar copias extra de las fotografías que tomaba, ocultando negativos y registros.

Hacia el final de la dictadura, logró retirar este archivo clandestino de la ESMA, escondiendo el material entre su ropa durante sus breves salidas vigiladas.
Tras el retorno de la democracia, Víctor entregó este valioso registro a la CONADEP, convirtiéndose en el «Archivo Basterra», una prueba documental irrefutable que permitió identificar los rostros de los ‘verdugos’ que operaban bajo seudónimos.

Su testimonio y las fotografías rescatadas fueron piezas fundamentales en el Juicio a las Juntas de 1985 y los procesos judiciales posteriores. Gracias a su determinación, se logró romper el muro de impunidad sobre los crímenes de lesa humanidad cometidos en la ESMA, consolidando su legado como figura clave para la memoria, la verdad y la justicia.
El 7 de noviembre del 2020, Víctor falleció en La Plata.
- Video relacionado: Entrevista a Victor Basterra, por Marcelo Brodsky – Parque de la Memoria
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