Por Alejandro Salamone
Hay noches que quedan grabadas en las paredes de las instituciones, y lo que vivimos ayer en el Círculo de Periodistas de la provincia de Buenos Aires y biblioteca Jacinto Calvo fue, sin dudas, uno de esos momentos. En una comunión que demostró que el periodismo y la cultura caminan de la mano, la entidad abrió sus puertas para una jornada vibrante, repleta de matices, emoción y, sobre todo, un fuerte sentido de pertenencia.
El evento no solo contó con un marco de público que colmó las instalaciones, sino que además sirvió de escenario para dar la bienvenida a nuevos socios que se incorporan a la casa, consolidando el carácter federal y expansivo de la institución con colegas que se acercaron desde localidades como Miramar y Florencio Varela.
La apertura estuvo a cargo del presidente del Círculo, Antonio «Chiche» Guillen, quien brindó una cálida bienvenida a los presentes, destacando la importancia de mantener vivas estas instancias de encuentro en la Provincia.
A partir de allí, el arte tomó el control. Los primeros fueron los integrantes del Ensamble de Vientos de la Orquesta Escuela de Berisso. Bajo la coordinación del maestro Juan Carlos Herrero y acompañados por Braian Montoya, los jóvenes músicos regalaron un repertorio que despertó los primeros aplausos de la tarde-noche.

Una clase magistral con aroma a redacción
El plato fuerte de la jornada llegó desde la palabra y la memoria institucional. El gran momento de la noche lo protagonizó el Lic. Reynaldo Claudio Gómez, ex vicedecano de la Facultad de Periodismo y Comunicación Social de la UNLP, docente y ex vicepresidente de nuestro Círculo.
Gómez ofreció una clase magistral centrada en la histórica y riquísima relación entre el periodismo y la literatura, recordando el paso de célebres escritores por las viejas redacciones de diarios. Con la lucidez que lo caracteriza, atrapó a los asistentes combinando el rigor académico con la nostalgia de la tinta y el papel, dejando flotando en el aire una profunda reflexión sobre el oficio.
Luego, la identidad de nuestra tierra se hizo voz con la presentación de la cantante folklórica María Laura Bolo. Con una interpretación cargada de sentimiento, deleitó a todos los presentes con tres piezas fundamentales de nuestro acervo cultural: «Cuando llora mi guitarra», «Si se calla el cantor» y la entrañable «Zamba para olvidar».
La conducción del evento estuvo a cargo de una dupla de la casa: el secretario, Martín López Lastra, y quien les escribe, Alejandro Salamone, compartiendo el rol de anfitriones
Cabe destacar y poner en valor que este exitoso encuentro contó con el respaldo y el acompañamiento en pleno de toda la Comisión Directiva del Círculo de Periodistas, reflejando la unidad y el compromiso de seguir haciendo de la entidad un faro cultural y profesional para toda la provincia de Buenos Aires.
Una noche para el recuerdo, que nos demuestra que el periodismo sigue vivo, latiendo con fuerza y abrazando a su cultura.
































































La conducción del evento estuvo a cargo de una dupla de la casa: el secretario, Martín López Lastra, y quien les escribe, Alejandro Salamone, compartiendo el rol de anfitriones












