El arzobispo de La Plata, monseñor Gustavo Carrara, difundió una carta pastoral que, en gran medida, reúne los ejes compartidos durante la charla que presentó en la jornada de inicio pastoral. A partir de ese encuentro, celebrado el 7 de marzo en la conmemoración de santa Mama Antula, el prelado planteó una serie de desafíos pastorales centrados en la santidad, la evangelización y la promoción humana, reunidos en este documento.
«Juntos somos misión y nos acompañamos en el crecimiento mutuo hacia la santidad», afirmó el arzobispo platense al reflexionar sobre la vocación bautismal de todos los cristianos, y sostuvo que cada persona recibe de Dios una misión única, llamada a desplegarse en la vida cotidiana como camino de santidad y servicio.
Carrara advirtió sobre la necesidad de fortalecer la pastoral bautismal y llegar a las periferias geográficas y existenciales de la arquidiócesis. En particular, mencionó los barrios populares y el cordón frutihortícola platense, donde considera urgente una mayor presencia evangelizadora. «La desatención religiosa de los más pobres es lo que más hiere su dignidad»
Una Iglesia en salida y en misión permanente
Uno de los ejes centrales de la carta es la necesidad de consolidar una Iglesia en salida, capaz de anunciar el Evangelio en todos los ámbitos de la sociedad. Inspirado en la experiencia de la misión juvenil arquidiocesana, el arzobispo destacó que todos los bautizados son corresponsables de la evangelización. «Todos los bautizados somos corresponsables en el anuncio de la alegría del Evangelio. Todos somos responsables de todos en el orden de la salvación. Nadie se salva solo», enfatizó.
«Todos los bautizados somos corresponsables en el anuncio de la alegría del Evangelio. Todos somos responsables de todos en el orden de la salvación. Nadie se salva solo»
Monseñor Carrara también advirtió sobre la necesidad de fortalecer la pastoral bautismal y llegar a las periferias geográficas y existenciales de la arquidiócesis. En particular, mencionó los barrios populares y el cordón frutihortícola, donde considera urgente una mayor presencia evangelizadora. «La desatención religiosa de los más pobres es lo que más hiere su dignidad», señaló.
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El cinturón verde platense da trabajo a más de 6.200 personas y, con su producción, alimenta a unas 14 millones de almas. Sin embargo, la inmensa mayoría de sus trabajadores y trabajadoras viven en la extrema pobreza. Carrara mencionó los barrios populares y el cordón frutihortícola como lugares donde se require en forma «urgente» una mayor presencia evangelizadora: «La desatención religiosa de los más pobres es lo que más hiere su dignidad», sentenció

El compromiso con los pobres y la cultura del encuentro
Otro de los aspectos destacados de la carta es el llamado a profundizar el trabajo pastoral junto a quienes sufren las consecuencias de la pobreza, las adicciones, la violencia y la exclusión. Retomando enseñanzas del papa León XIV, el arzobispo de La Plata recordó que el cuidado de los pobres forma parte esencial de la misión de la Iglesia.
En este marco, presentó diversas iniciativas que ya se desarrollan en la arquidiócesis, entre ellas…
- La formación de catequistas animadores de comunidad en barrios populares,
- El Centro Barrial San José para el acompañamiento de personas atravesadas por consumos problemáticos,
- El proyecto Corralón Laudato Sí para mejorar las condiciones habitacionales,
- La Casa Comunitaria Sor Ludovica, destinada a acompañar a niños, niñas y adolescentes afectados por distintas formas de vulnerabilidad.
Particularmente, el arzobispo hizo especial hincapié en la importancia de fortalecer la prevención y el acompañamiento comunitario a través de las denominadas «tres C de la vida»: Capilla, Colegio y Club. Según explicó, estos espacios constituyen una respuesta concreta frente a las situaciones de abandono, violencia y exclusión que afectan a muchos jóvenes. «Las tres ‘C’ de la Vida construyen Comunidad-Familia-Iglesia», manifestó.
La carta concluye con una invitación a renovar la vocación bautismal y a seguir alentando la esperanza desde una Iglesia cercana, misionera y comprometida con la dignidad de cada persona.
(Texto completo de la carta pastoral)
Fuente: Aica
las tres c de la vida











































































