Declaración de la Facultad de Ciencias Exactas de la UNLP ante el desmantelamiento del sistema científico y tecnológico nacional
Desfinanciamiento sin precedentes: la Agencia I+D+i paraliza la investigación científica argentina
La Facultad de Ciencias Exactas de la Universidad Nacional de La Plata expresa su más profunda preocupación y rechazo ante la decisión del Directorio de la Agencia I+D+i del 4 de diciembre de 2025 de anular las convocatorias a proyectos de investigación PICT 2022 —ya adjudicados— y cerrar definitivamente la convocatoria 2023.
Esta medida constituye un golpe devastador y sin precedentes a la capacidad de investigación del país, y condena a la desaparición de grupos y líneas de trabajo. Según datos públicos, la inversión en Ciencia y Tecnología caerá a un mínimo histórico del 0,164% del PBI en 2025, un deterioro del 45,3% en apenas dos años, situando a la Argentina en una posición de desinversión sin paralelo en la región. Esta situación afecta de manera directa a las universidades nacionales, donde se desarrolla una parte sustancial de la investigación científica, y compromete la formación de nuevas generaciones, así como la transferencia de conocimiento al sistema socio-productivo, educativo y sanitario.
Para nuestra Facultad, comunidad dedicada a la generación de conocimiento, la formación de profesionales y la investigación en ciencias básicas y aplicadas, las consecuencias son directas y graves:
Asfixia financiera a la investigación: Se paraliza el principal instrumento de financiamiento competitivo (PICT), dejando sin recursos a decenas de proyectos de nuestras unidades de investigación que habían sido seleccionados en concursos transparentes y por mérito científico.
Compromiso de la formación de calidad: La excelencia académica se construye con docentes-investigadores que transmiten conocimiento de frontera. La falta de fondos para investigación y el deterioro salarial (que supera el 30%) ponen en riesgo esta sinergia virtuosa y fomentan un éxodo de talento científico-docente, empobreciendo la educación pública.
Falsa dicotomía entre ciencia básica y aplicada: Rechazamos el argumento que prioriza únicamente proyectos con retorno inmediato o vinculación empresarial, despreciando la investigación básica. La ciencia básica y la aplicada forman parte de un mismo entramado virtuoso. No hay innovación tecnológica ni soluciones aplicadas posibles sin una base sólida de conocimiento fundamental.
No hay Universidades de calidad sin ciencia: Para que las universidades no sean solamente lugares donde se enseña lo que ya se conoce, debe haber también creación de conocimiento a través de la investigación científica. De otra manera, nuestras universidades y nuestro país estarán condenados al retraso.
Abandono de las futuras generaciones: La eliminación de becas de investigación de la Agencia (de 1300 en 2023 a 600 en la actualidad, sin renovación) cercena las perspectivas de los jóvenes científicos, hipotecando el futuro del país.
La anunciada convocatoria a proyectos con empresas, de monto reducido y alcance marginal, no sustituye de manera alguna a una política integral de ciencia y tecnología. Por el contrario, consolida el abandono de la investigación como bien público y estrategia de desarrollo nacional.
Ningún país que haya alcanzado niveles de desarrollo lo ha hecho sin un sistema científico sólido, autónomo y sostenido por el Estado. Desde la Facultad de Ciencias Exactas de la UNLP, históricamente comprometida con el progreso científico del país, responsabilizamos al Gobierno Nacional y a las actuales autoridades de la Agencia I+D+i por la destrucción sistemática de este sistema.
Instamos a las autoridades nacionales a revertir de inmediato estas decisiones, a restablecer los mecanismos de financiamiento regular y competitivo para todas las áreas del conocimiento, y a diseñar una política de Estado que valore la ciencia como pilar fundamental para el desarrollo soberano, la inclusión social y la construcción de un futuro mejor.
Invitamos a toda nuestra comunidad universitaria, de ciencia y tecnología, a profesionales, a los sectores sociales y productivos y a la sociedad en su conjunto, a defender activamente la ciencia pública argentina.
Porque sin ciencia no hay futuro, y sin universidades públicas no hay ciencia posible.














































































