Por Horacio Micucci
“No hay que caer en eslogans berretas, populistas y nacionalistas rancios…”
Javier Milei. La Nación 16 de julio de 2026
«No pueden ingresar banderas con contenido político. Sí, bandera argentina o inglesa. Pero nada que contenga algún mensaje que pueda provocar algún tipo de situación”, dijo la ministra de Seguridad de Argentina
La Política Online. 14 de julio de 2026
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No era un simple partido de futbol.
Quienes pretendieron reducir el partido entre las selecciones de Argentina e Inglaterra a un mero espectáculo, despojado de historia y presente político, son y fueron difusores de la desmalvinización al servicio, en este caso, de los ingleses.
El fútbol, en países como Argentina signados por la dependencia y la rapiña de distintas potencias y con parte de su territorio colonizado, como en Malvinas, no es un espacio neutral; es un terreno donde se dirime, también, la cuestión de nuestra soberanía.
Los festejos, apoyando a Argentina, en Bangladesh, no son afinidad deportiva sino común odio al colonialismo y las prepotencias imperiales inglesas.
El punto inicial fue cuando el público argentino, y no sólo argentino, tapó el himno británico con el cántico “El que no salta es un inglés”.
Los festejos, apoyando a Argentina, en Bangladesh, no son afinidad deportiva sino común odio al colonialismo y las prepotencias imperiales inglesas
El cierre del tema lo puso el plantel argentino que agitó, al terminar el partido, una bandera que le alcanzó la hinchada, que decía “Las Malvinas son argentinas”, y que después quedó sobre el pasto a manera de Declaración Pública.
Nada pudieron las prohibiciones de los organizadores, ni la complicidad de las autoridades argentinas, empeñadas en una imagen de genuflexión.
Dos nacionalismos antagónicos: Patriotismo vs. Chovinismo Imperial
Para abordar con rigor científico este acontecimiento, es imperioso despejar la deliberada confusión teórica que la intelligentzia genuflexa y los voceros de la sumisión actual pretenden imponer.
Existen dos tipos de nacionalismo. El nacionalismo de opresión de las potencias imperialistas, que es una ideología de agresión, de conquista, que justifica el sojuzgamiento de otras naciones, la usurpación de sus recursos y la imposición de bases militares (como la fortaleza de la OTAN en Monte Agradable). Y el nacionalismo de liberación (Patriotismo) de los países dependientes, semicoloniales o coloniales. Aquí el nacionalismo no es agresión; es autodefensa. Es herramienta de resistencia que busca quebrar las cadenas de la dominación extranjera para conquistar la verdadera independencia.
El grito de soberanía en la tribuna no es odio al extranjero; es el eco de un pueblo que se niega a naturalizar el despojo. Que repelió el ataque inglés en 1806 y 1807. Que sufrió y sufre su rapiña (junto a la de otros de distintos bandos imperialistas). Que sufre ajustes y cercenamiento de derechos por parte de un círculo rojo o grupo de poder subordinado a distintas potencias, entre ellas, Inglaterra
Equiparar ambos fenómenos bajo el rótulo de «nacionalismo extremo» es una falacia destinada a desarmar ideológicamente a los pueblos sometidos. El grito de soberanía en la tribuna no es odio al extranjero; es el eco de un pueblo que se niega a naturalizar el despojo. Que repelió el ataque inglés en 1806 y 1807. Que sufrió y sufre su rapiña (junto a la de otros de distintos bandos imperialistas). Que sufre ajustes y cercenamiento de derechos por parte de un círculo rojo o grupo de poder subordinado a distintas potencias, entre ellas, Inglaterra. Y el odio y el rencor saltan, como vapor comprimido, por la primera espita que haya. En este caso, el partido.
La cuestión nacional y la estructura social argentina
La «cuestión nacional» no es una abstracción mística ni un mero sentimiento telúrico, sino algo concreto y objetivo.
La Argentina es un país dependiente, disputado por distintos imperialismos, donde la oligarquía terrateniente y una parte del empresariado y los timberos de las finanzas que lucran con la dependencia son intermediarios (socios locales del capital extranjero) y actúan como el tapón que impide el desarrollo soberano de las fuerzas productivas del país.
La Argentina es un país dependiente, disputado por distintos imperialismos, donde la oligarquía terrateniente y una parte del empresariado y los timberos de las finanzas que lucran con la dependencia son intermediarios (socios locales del capital extranjero) y actúan como el tapón que impide el desarrollo soberano de las fuerzas productivas del país
La lucha por la liberación nacional es, por ende, indisoluble de la lucha social, ya que no hay derechos sociales posibles sin la simultánea ruptura del yugo imperialista. El partido del 15 de julio reactivó esa fibra histórica. Y logró el entusiasmo y la simpatía de otros pueblos, países y naciones en situación similar.
Malvinas: Causa justa, Principio irrenunciable y Guerra justa
La relación entre aquel encuentro deportivo y la Guerra de Malvinas de 1982 es directa y dolorosa. La recuperación temporaria de nuestras islas el 2 de abril de 1982 no fue una aventura descolgada, sino un hito con un triple significado.
1. La recuperación de Malvinas es una Causa Justa
Lo es porque constituye un eslabón de la lucha contra el colonialismo que es delito de lesa humanidad.
2. La Recuperación de Malvinas es un principio irrenunciable
No es un capricho nostálgico. Es una necesidad para la subsistencia de la Argentina por el valor estratégico del Atlántico Sur, que debe ser un mar controlado por los países, pueblos y naciones oprimidas que son bañados por sus aguas.
Significa Integridad territorial. El desmembramiento de nuestro territorio nacional es una herida abierta. Malvinas es, para Argentina, bicontinentalidad: quien controla Malvinas, las Georgias del Sur y las Sándwich del Sur, controla la llave de acceso a la Antártida y el pasaje bioceánico. La presencia militar británica y de la OTAN en nuestras islas representa una amenaza directa a la seguridad nacional de todo el continente sudamericano y el saqueo flagrante de nuestros recursos pesqueros e hidrocarburíferos. Y es un fusil apuntando al proyecto de una Argentina Independiente de toda dominación extranjera.
Malvinas es, para Argentina, bicontinentalidad: quien controla Malvinas, las Georgias del Sur y las Sándwich del Sur, controla la llave de acceso a la Antártida y el pasaje bioceánico. La presencia militar británica y de la OTAN en nuestras islas representa una amenaza directa a la seguridad nacional de todo el continente sudamericano y el saqueo flagrante de nuestros recursos pesqueros e hidrocarburíferos
3. La Recuperación de Malvinas fue una Guerra Justa. Porque, desde la perspectiva del derecho internacional, toda contienda armada de un país oprimido contra un país opresor es una guerra justa. Esto rige con total independencia de las características políticas del gobierno de turno que la conduzca (en aquel caso, la dictadura), de sus motivaciones internas y de quién haya efectuado el primer disparo.
Bajo este mismo precepto científico-histórico se debe juzgar la Guerra de la Independencia Americana frente a la corona española: una gesta justa y necesaria de emancipación, más allá de las contradicciones de sus conducciones iniciales.
La claudicación oficial: entrega y desguace patrio
En este marco, adquiere una gravedad inusitada la conducta del actual gobierno argentino frente al partido del 15 de julio. La aceptación sumisión y cómplice, por parte del Ministerio de Seguridad conducido por Alejandra Monteoliva, de las directivas que prohibieron a los hinchas argentinos ingresar con banderas, remeras o símbolos alusivos a las Islas Malvinas en el estadio, representa un acto de capitulación cultural y política.
A esto se suman las declaraciones del presidente Javier Milei, quien califica la histórica y justa defensa de los derechos soberanos sobre las islas como un «nacionalismo rancio» o un «patriotismo barato y berreta«. Estas afirmaciones no son exabruptos discursivos de un librepensador (y boca floja); constituyen la expresión ideológica de una política de sumisión nacional.
La posición gubernamental es abiertamente anticonstitucional. Viola la Disposición Transitoria Primera de la Constitución Nacional (1) de la República Argentina.
Es traición a la Patria aceptar y promover la prohibición de banderas con la silueta de nuestras islas a cambio del beneplácito del Foreign Office británico y de los mercados financieros internacionales. No es “mesura diplomática”.
Esta política de subordinación geopolítica no sólo deshonra la sangre de nuestros héroes caídos en 1982, sino que es parte de una política de fractura y desintegración territorial de la Argentina y, en última instancia, su desaparición como Estado-Nación soberano. Cuando se acogota a las provincias para someterlas y se propone que compitan entre ellas por los fondos que necesitan a cambio del apoyo a una política de sumisión nacional, se promueve el fraccionamiento territorial de Argentina. En este proyecto mileísta sólo cabe silenciar el reclamo por Malvinas, hasta hacerlo inaudible.
Fin
El partido del 15 de julio demostró que, pese al esfuerzo sistemático de los aparatos de propaganda oficial por anestesiar la conciencia histórica, la identidad nacional argentina a la causa de Malvinas sigue unida por un hilo invisible de acero.
No fue solo un partido de fútbol. Era y es la manifestación cultural de una resistencia popular que se niega a firmar el acta de defunción de la Patria.
Mientras, el gobierno prosigue con la venta del país. El jueves 16 de julio, en el Senado de la Nación intentó -y no pudo- tratar un proyecto que lo que en verdad busca es dejar sin ningún límite la venta de las tierras de la Argentina al mejor postor extranjero, en zonas estratégicas y sin proteger la soberanía nacional.
Es coherente con sus posiciones ante el partido en cuestión.
(1) «La Nación Argentina ratifica su legítima e imprescriptible soberanía sobre las Islas Malvinas, Georgias del Sur y Sandwich del Sur y los espacios marítimos e insulares correspondientes, por ser parte integrante del territorio nacional».
Fuente: Cuadernos para el encuentro en una nueva huella argentina

















































































