“Con la orquesta (escuela de Berisso) hicimos viajes hermosos. En 2008, fuimos a Chapadmalal. Conmigo vinieron mi hermana mayor, mi hermano y mi mamá. Esa vez, todos conocimos el mar, junto con muchos de los demás chicos y chicas. La cuestión es que, con el entusiasmo, varios salimos corriendo y nos tiramos al agua muy cerca de la escollera… ¡Y nos reventamos!”, exclamó Facundo Molina, riendo. “El guardavidas nos dijo que no, pero ya era tarde”, apuntó sin parar de reír. “Nunca me voy a olvidar de ese viaje. Fue una experiencia genial. El hecho de compartir tiempo, juegos y música con otros chicos y chicas de tu edad…”, subrayó.
En aquel 2008, Facundo era un pibe que empezaba a tocar el violín en la Orquesta Escuela de Berisso. Con el tiempo, en la misma orquesta descubrió su pasión por la luthería. Y actualmente se encuentra cursando el primer año de la Licenciatura en Luthería en la Universidad Nacional de Tucumán, única casa de estudios superiores del país que dicta la hermosa carrera.
Cuando nos encontramos con Facundo en un bar de La Plata para hacer la nota sobre su recorrido en la orquesta, el recuerdo del viaje a Chapadmalal le iluminó el rostro, como si lo estuviera reviviendo en cada sorbo de café. Y no era para menos: aquel día, él, sus hermanos y su mamá conocieron el mar. Y en los días que siguieron vivió “una experiencia genial” por el hecho de “compartir tiempo, juegos y música con otros chicos y chicas” de su edad. Por eso, afirmó a pie juntillas: “Nunca me voy a olvidar de ese viaje”.

Ahora, multipliquemos la experiencia de Facundo y su familia por millones. Desde 1947 -año de la inauguración del complejo- hasta abril de 2025. Y sumémosle otros tantos millones de experiencias similares que otros Facundos con sus familias vivenciaron en la Unidad Turística Embalse, en la provincia de Córdoba, un segundo centro de turismo social creado por el peronismo, en este caso en 1950.
Y luego de ello, intentemos imaginar -aunque seguramente para la inmensa mayoría será muy difícil- que funcionarios del gobierno nacional deciden desde un despacho en el centro porteño, sin más, que esas magníficas unidades turísticas y culturales son “innecesarias” y que, por lo tanto, se ponen a la venta para que un par de grandes empresarios monten allí dos lujosos centros veraniegos para la clase alta argentina. O, si no hay compradores interesados, sean concesionados.
Ocurrió en abril de este año. Una crueldad más en el largo listado que acumula y no deja engrosar el gobierno de extrema derecha que está vendiendo la patria. Ahora, (además) les quieren robar la alegría a los pibes y pibas. No. Para esta gente, los pibes y las pibas no tienen derecho a conocer el mar, las sierras, a pasar unos días divirtiéndose, jugando, disfrutando y riendo mientras son contenidos y cuidados.
«He asistido a numerosas escenas muy emocionantes, muy conmovedoras, de pibes y pibas entrando al mar por primera vez, sacando fotos que les mandaban a sus familias, con una emoción que la recuerdo como si la estuviese viendo” (Claudia Bernazza, referente de las Organizaciones de Lxs Chicxs del Pueblo)

En su momento, el portal Infobae informó que “el gobierno nacional definió el destino de las unidades turísticas de Chapadmalal y Embalse, dos históricos complejos, emblemas del turismo social en el país … se hará la transferencia a la Administración de Bienes del Estado (AABE), que ya visitó ambos complejos turísticos, y luego comenzará la licitación para la concesión o venta”. El medio citó “fuentes de la Secretaría de Turismo, Ambiente y Deportes de la Nación”, que conduce Daniel Scioli. Y contó que “días atrás se filtró un borrador que repercutió en el ámbito político, porque tildó de ‘innecesarias’ a estas unidades turísticas”.

La docente platense Claudia Bernazza, referente de las Organizaciones de Lxs Chicxs del Pueblo y candidata a diputada nacional por Fuerza Patria en la provincia de Buenos Aires, en diálogo con 90 Líneas puso en perspectiva sociohistórica los complejos, frutos de “una enorme historia referida a las grandes construcciones del ministro Pistarini (1) en los periodos del primer y segundo gobierno peronista, que dieron lugar a esta expropiación de tierras junto al mar y en la sierra para hacer los hoteles de Chapadmalal y Río Tercero. Y además, todo lo que ha sido la instalación de la idea del turismo social que supuso la construcción de estos hoteles, sumando a esto la memoria histórica de muchísimas familias que en aquel periodo conocieron el mar o la sierra; conocieron por primera vez la idea de unos días de descanso”.

“A todo ello, se debe sumar la reconstrucción de estos hoteles que hicieron los gobiernos de Néstor (Kirchner) y Cristina (Fernández de Kirchner). Y en el caso de Chapadmalal, durante la presidencia de (Alberto) Fernández (2019-2023) se recuperaron dos hoteles que habían sido entregados a la Gendarmería por parte de la ministra Bullrich (en tiempos del macrismo), a través de una gestión del ministro (de Turismo de la Nación del Frente de Todos, Matías) Lammens que vale la pena destacar, porque permitió que muchísimos grupos familiares, pero también organizaciones comunitarias, gozaran, participaran de actividades en estos hoteles que estuvieron al servicio tanto del programa Jóvenes y Memoria del gobierno de la provincia de Buenos Aires, como de las escuelas de educación popular de Chicxs del Pueblo y otras actividades que se proponían desde la Provincia, o iniciativas sociales”.
“Esto dio lugar a que una generación de jóvenes -prosiguió Bernazza–, que no habían tenido oportunidad de conocer el mar, lo pudieran hacer. Yo he asistido a numerosas escenas muy emocionantes, muy conmovedoras, de pibes y pibas entrando al mar por primera vez, sacando fotos que les mandaban a sus familias, con una emoción que la recuerdo como si la estuviera viendo”, enfatizó.

“Pero además, y esto no es menor, no sólo es conocer el mar, la inmensidad de nuestras llanuras, de nuestra costa, sino que el hecho de que estos pibes y estas pibas fueron atendidos en un hotel con baño, con sábanas limpias, en un comedor con una comida rica, nutritiva, con personas que estaban a su servicio para que ellos pudieran descansar, también fue una experiencia novedosa, inédita, que muchísimos de estos pibes y pibas nunca habían vivido. Así que, por donde se lo mire, estos hoteles son patrimonio social, cultural y turístico de este país, y por eso la defensa la harán no sólo los dirigentes políticos y sociales sino cada uno de esos pibes y esas pibas que conocieron el mar, conocieron la sierra, y conocieron que tenían derecho al descanso y a ser cuidados”, remató la referente de Chicxs del Pueblo, organización desde la cual han iniciado una fuerte campaña contra la intención privatista del gobierno nacional.

Un afiche de la campaña de los Chicxs del Pueblo contra la privatización de los complejos turísticos creados durante el peronismo para promover el turismo social: «Los Hoteles son Nuestros. La Historia También»
Un poco de historia
La historia del Complejo Chapadmalal se remonta a 1945, durante el gobierno de Edelmiro Farrel. Mediante un decreto y la intervención del Ministerio de Obras Públicas, se declararon 50 hectáreas como tierras de utilidad pública sujetas a expropiación. Este fue el primer intento de construir el complejo. En 1947, durante el gobierno de Juan D. Perón, se llevó a cabo una segunda expropiación de 687 hectáreas de la Estancia Santa Isabel, propiedad de Eduardo Martínez de Hoz. Este fue el punto de partida para la construcción de la ciudad balnearia Chapadmalal, describen en el sitio Portal Universidad de la Universidad Nacional de Mar del Plata.
El complejo, que se inauguró en 1947 como parte de la política de turismo social impulsada por el gobierno peronista, cuenta con nueve hoteles y 19 bungalows.

La historiadora marplatense Elisa Pastoriza destacó que “esta construcción no fue un hecho aislado, sino parte de una política nacional de turismo social desde sus inicios”. A modo de conjetura personal, manifestó que el edificio “está inspirado en el Complejo Recreacional de Embalse de Río Tercero que había sido edificado en los años 30, durante la gobernación del radical Amadeo Sabattini (1936-1940). Si bien este tiene dimensiones más pequeñas, la construcción en cuanto a un estilo pabellonario va a inspirar al Complejo Chapadmalal. Por supuesto que no son iguales, pero tienen similitudes”, manifestó la académica en portaluniversidad.org.ar.
Esto les quiere robar Milei a las pibas y pibes argentinos

Los empleados del Complejo Chapadmalal también han realizado abrazos simbólicos y otras medidas cuando se conoció la iniciativa privatista del gobierno de Milei. En junio de este año, Ahora Mar del Plata dio cuenta de que si bien “siguen percibiendo sus salarios -poco más que un salario mínimo, vital y móvil-, la falta de respuestas por parte de la administración nacional alimenta la angustia diaria. Gustavo Señorans, trabajador de la unidad turística, remarcó el impacto psicológico que atraviesa el grupo: “Muchos de nuestros compañeros tuvieron problemas psiquiátricos por la ansiedad y la angustia que les genera esto. Son 80 compañeros y 64 familias que dependen de la colonia”.
Como se dijo, trabajadores y vecinos de Chapadmalal realizaron un abrazo simbólico a la unidad turística para rechazar el abandono de las políticas de turismo social, fundamentales para el acceso igualitario al descanso, y para advertir sobre las consecuencias sociales, culturales y laborales de su desmantelamiento, expresaron en el medio marplatense.

La Provincia
El gobernador bonaerense, Axel Kicillof, se pronunció varias veces sobre el tema. El fin de semana del 1 y 2 de junio de 2025, durante un acto en La Plata dijo: “Quieren cerrar un emblema de nuestra Provincia y de la Argentina, quieren vender y privatizar los hoteles de Chapadmalal. Es por eso que le dijimos: ‘Milei, dánoslo a nosotros, que queremos que sea para la gente y no para el negocio de los amigos del poder y del Gobierno’”, advirtió el mandatario.
Fuentes consultadas: La Nación, Infobae, Ahora Mar del Plata, Portal Universidad UNMDP, embalse.gov.ar.
(1) Juan Pistarini fue un militar y político argentino, ministro de Obras Públicas entre 1944 y 1952, y principal impulsor del Aeropuerto Internacional de Ezeiza que lleva su nombre. Durante su gestión, se realizaron numerosas obras de infraestructura como rutas, escuelas, hospitales y viviendas, y también se destacaron sus obras sociales como los complejos turísticos en Chapadmalal y Embalse. Tras el golpe de estado de 1955, fue detenido. Murió en prisión en 1956.
















































































