Por Leandro Zandueta – SOSBA (*)
A pesar de los esfuerzos del gobierno nacional para avanzar sobre la reforma laboral y tratar de convencer a la sociedad, por todos los medios, de que era beneficiosa para todos, las y los trabajadores volvieron a expresar que el pueblo no va a resignar derechos ni en salud, ni en educación ni en trabajo. Como suelen decir los especialistas, una buena comunicación no puede tapar una mala política, o como dicen en el barrio, realidad mata relato.
Mientras se sigue diciendo que en la actualidad las batallas políticas y sociales se dan en el mundo digital, una vez más las calles volvieron a ser la representación de la sociedad.
La movilización convocada por la CGT para expresar el rechazo a la reforma laboral que impulsa el gobierno nacional tuvo una masiva participación en la Plaza de Mayo y en las principales plazas de todo el país. Esto fue el corolario de un plan de acción de la central obrera, que venía dialogando con diferentes partidos políticos y gobernadores; que participó en el Senado para debatir sobre el proyecto de Ley; que cuenta con diputados del movimiento obrero en la Cámara baja para expresar su voz y voto; sumado a presentaciones judiciales y un plan de comunicación donde de manera organizada cada gremio de nuestro país informó a sus afiliados y afiliadas sobre el impacto que generaría la reforma laboral en sus condiciones laborales.
A este plan sostenido y que continuará con otras acciones, se fueron sumando las dos CTA, organizaciones sociales, partidos políticos y el amplio frente educativo nacional, entre otros.
Esta vez no alcanzaron los hashtag, los mensajes en X de Milei, sus entrevistas de horas por streaming, los bots insultando a dirigentes y generando información falsa. Una vez más, el pueblo, con el movimiento obrero a la cabeza, se organizó, se movilizó y se encontró en las plazas de todo el país para expresarse y expresarle al gobierno nacional que no va a aceptar que se avance sobre sus derechos
¿Pero por qué seguir en la calle, cuando la disputa discursiva parece estar en las redes sociales, en los canales de streaming y en los medios de comunicación? Porque a pesar de la masividad del territorio digital y su incidencia en la construcción de relatos e imaginarios sociales, se sigue contando a las personas a través de algoritmos y mediciones de audiencia, likes, comentarios anónimos, pero que todos terminan siendo acciones individuales y distantes. En esos espacios, las personas se expresan, pero les falta el factor humano, que tiene que ver con el encuentro, con el ver al otro y decir “acá estamos, todos juntos, bancándonos para cuidar mis derechos, los tuyos, los de todos”. Ese encuentro colectivo, esa expresión que se transmite con todo el cuerpo, con todo el ser y no solo con un comentario o like que se hace desde el celular.
En las redes sociales las personas se expresan, pero les falta el factor humano, que tiene que ver con el encuentro, con el ver al otro y decir “acá estamos, todos juntos, bancándonos para cuidar mis derechos, los tuyos, los de todos”. Ese encuentro colectivo, esa expresión que se transmite con todo el cuerpo, con todo el ser y no solo con un comentario o like que se hace desde el celular
Al igual que en las movilizaciones en defensa de las universidades públicas, de la ley de discapacidad, del CONICET, el Garrahan, y ahora la reforma laboral, la sociedad se expresó masivamente a través de la convocatoria del movimiento obrero organizado.
Ante este plan de acción sostenido de la CGT, el gobierno nacional escuchó la voz de las y los trabajadores que se movilizaron en todo el país, y decidió postergar el debate de la reforma laboral.
Esta vez no alcanzaron los hashtag, los mensajes en X de Milei, sus entrevistas de horas por streaming, los bots insultando a dirigentes y generando información falsa. Una vez más, el pueblo, con el movimiento obrero a la cabeza, se organizó, se movilizó y se encontró en las plazas de todo el país para expresarse y expresarle al gobierno nacional que no va a aceptar que se avance sobre sus derechos.
realidad mata relato

(*) Sindicato Obras Sanitarias de la Provincia de Buenos Aires

















































































