El gobernador de la provincia de Buenos Aires, Axel Kicillof, y el intendente de La Plata, Julio Alak, encabezaron el inicio de las obras de restauración y renovación integral del Anfiteatro Martín Fierro – Teatro del Lago. Fueron acompañados por el ministro de Infraestructura y Servicios Públicos, Gabriel Katopodis; la presidenta del Instituto Cultural bonaerense, Florencia Saintout, y el director ejecutivo y artístico del anfiteatro, Tristán Bauer.
En ese marco, Kicillof afirmó: “Esta obra tiene un significado simbólico muy grande: estamos recuperando cultura, patrimonio y una parte importantísima de la historia de nuestra provincia para todos los bonaerenses”. “En la ciudad capital, además de llevar adelante grandes inversiones en infraestructura para mejorar la calidad de vida de los vecinos y vecinas, avanzamos con este proyecto: esto también forma parte de nuestra identidad y de nuestro futuro”, agregó.

“Al Gobierno nacional no le interesa la cultura, los teatros ni el bienestar de los argentinos: solo aplica su receta de abandono para el pueblo y de asfixia presupuestaria para nuestra provincia”, remarcó el gobernador, y continuó: “Por eso, en este contexto tan adverso, iniciar este tipo de trabajos vale el doble: esta obra es para el pueblo y se hace gracias al pueblo”.
“Al Gobierno nacional no le interesa la cultura, los teatros ni el bienestar de los argentinos: solo aplica su receta de abandono para el pueblo y de asfixia presupuestaria para nuestra provincia” (Axel Kicillof)
Por su parte, Alak expresó: “Estamos dando inicio al renacimiento de uno de los templos culturales más grandes de la Argentina y de Latinoamérica: este espacio supo ser uno de los primeros teatros al aire libre de la región”. “La nueva etapa que iniciará el Teatro del Lago es posible gracias a un Estado provincial que avanza con la obra pública en La Plata y en toda la provincia de Buenos Aires, a pesar de las trabas que pone el Gobierno nacional”, agregó.
puesta en valor del teatro del lago

Mediante una inversión de $8.341 millones, la obra contempla la intervención interior de los edificios en todas sus áreas -escenario, camarines y oficinas-, la restauración de la envolvente del pórtico de acceso en el edificio histórico y la recuperación total del sector de plateas y pérgolas laterales. Además, se incorporará un museo del sitio, se construirá un café-bar y se pondrán en valor los puentes de conexión exteriores, entre otros trabajos.
El proyecto, ejecutado de manera conjunta entre el Ministerio de Infraestructura y Servicios Públicos, el Instituto Cultural y la Municipalidad de La Plata, «busca recuperar y preservar un espacio histórico de la ciudad, cerrado desde hace 13 años, devolviéndole su identidad y fomentando la cultura, el esparcimiento y el turismo», se resaltó en el acto.
Durante la jornada, la Orquesta Estable del Centro Provincial de las Artes Teatro Argentino entonó el fragmento sinfónico central de la obra El Murciélago, de Johann Strauss.
Estuvieron presentes el ministro de Gobierno, Carlos Bianco; la jefa de Asesores del Gobernador, Cristina Álvarez Rodríguez; la ministra de Mujeres y Diversidad, Estela Díaz; las subsecretarias de Promoción Sociocultural, Lorena Riesgo, y de Priorización y Seguimiento Económico y Productivo de la Jefatura de Asesores, Ayelén Borda; su par de Técnica, Administrativa y Legal, Tomás Viviani; el presidente del Instituto de Lotería y Casinos, Gonzalo Atanasof; el Fiscal de Estado, Hernán Gómez; la diputada nacional Victoria Tolosa Paz; la diputada provincial Lucía Iañez; el intendente de Berisso, Fabián Cagliardi; el director General y Artístico del Teatro Argentino, Ernesto Bauer; el dirigente Daniel Gollan; la referente cultural Rosa Mancuso; funcionarios y funcionarias locales.

Un poco de historia
El anfiteatro Martín Fierro, construido en su forma actual en 1947 por la firma Santos Farroni, reemplazó a una sala edificada en 1914, la cual fue dirigida durante muchos años por Nicolás Cúccolo. El paseo del Bosque era por entonces uno de los lugares más importantes de la ciudad donde se volcaba la sociedad platense; se podía visitar la gruta totalmente iluminada con lámparas de colores, que dibujaban un arco iris cayendo al lago desde lo alto.
Existía entonces una hermosa confitería, cuyas mesas al aire libre siempre estaban repletas de gente. Se acostumbraba organizar grandes fiestas en el lugar, incluyendo las celebraciones de fin de año, con fuegos artificiales incluídos.
Aquella sala original -para medio millar de espectadores- fue demolida en la década del ‘40. Se construyó entonces el Teatro Martín Fierro al aire libre para 2.600 personas. El mega emprendimiento, uno de los más grandes de América Latina con estas características, quedó formalmente inaugurado el 18 de noviembre de 1949.
El diseño original, fechado en 1945, vio la luz en la Dirección de Arquitectura del Ministerio de Obras Públicas de la provincia de Buenos Aires. Respondía a la corriente conocida como “arquitectura monumental de Estado”, característica del primer peronismo.
(*) Texto adaptado del artículo «Teatro del Lago: ¿una joya abandonada o síntoma de una Ciudad sin memoria?», firmado por Carlos Altavista y publicado en el diario El Día el 30 de junio de 2019.
puesta en valor del teatro del lago




















































































