El femicidio de Agostina Vega, perpetrado recientemente en Córdoba, generó conmoción social y un fuerte reclamo de justicia. La adolescente fue hallada sin vida en circunstancias que aún investiga la justicia, en un nuevo hecho de violencia de género que sacude a la comunidad y pone en evidencia la urgencia de erradicar estas situaciones.
Ante este hecho, la Vicaría de Jóvenes de la arquidiócesis de Córdoba difundió un comunicado en el que manifiesta su profundo dolor y consternación, uniéndose en oración por el eterno descanso de Agostina y acompañando a sus familiares en el sufrimiento. La institución pidió que el caso sea esclarecido y exhortó a no acostumbrarse a la violencia, sino a seguir construyendo una cultura de vida y fraternidad, bajo el amparo de la Virgen María.
Texto de la declaración
Vicaría de Jóvenes de la Arquidiócesis de Córdoba
Con profundo dolor y consternación ante el femicidio de Agostina Vega, desde la Vicaría de los Jóvenes de la Arquidiócesis de Córdoba nos unimos en la oración por su eterno descanso, confiándola al abrazo amoroso del Padre.
Acompañamos especialmente a sus seres queridos en este momento de tanto sufrimiento, pidiendo al Señor que les conceda consuelo, fortaleza en medio de tanto dolor.
Rezamos también para que este hecho pueda ser prontamente esclarecido y para que nunca nos acostumbremos a la violencia, sino que sigamos construyendo entre todos una cultura de la vida y de la fraternidad.
Que María acompañe y sostenga a todos los que lloran su partida.

En tanto, las Hijas de María Auxiliadora y la familia salesiana de Don Bosco de Córdoba también expresaron, a través de un comunicado, su profundo pesar y dolor por Agostina y manifestaron su cercanía con la familia y la comunidad afectada por el hecho. Afirmaron que este femicidio vuelve a poner en evidencia las situaciones de violencia y vulnerabilidad que atraviesan muchos niños, niñas y jóvenes.
El mensaje subraya que el cuidado de las infancias y adolescencias es una responsabilidad compartida entre el Estado, la familia, la escuela, la Iglesia y toda la comunidad. En ese sentido, manifestaron que «custodiar la vida que crece es una tarea que nos involucra a todos», advirtiendo que el desafío consiste en «asumir colectivamente nuestra responsabilidad de cuidar y acompañar la vida de nuestros jóvenes».

Destacaron además que «los pibes y pibas nos necesitan» y que esperan «adultos presentes, capaces de escuchar, de advertir señales de sufrimiento, de acompañar procesos complejos y de ofrecer ayuda oportuna».
La «plaga» del femicidio
Por su parte, el departamento de Pastoral Social junto con el departamento de Justicia y Paz y la Vicaría de Solidaridad de la diócesis de Quilmes manifestaron su dolor por el femicidio de la adolescente de 14 años, y advirtieron sobre la gravedad de una problemática que el papa Francisco definió como una verdadera «plaga».
En un comunicado titulado «Sangre que quiere ser semilla», señalaron que el femicidio de Agostina renueva el horror frente a una realidad que sigue cobrando víctimas en todo el país.
El texto recuerda que entre enero y mayo de 2026 se registraron entre 80 y 101 víctimas mortales por violencia de género en la Argentina, lo que representa aproximadamente un femicidio cada 36 horas. Frente a esta situación, sostuvieron que «la sangre de tantas mujeres, niñas, jóvenes y adultas, clama pidiendo justicia y reparación», y afirmaron que el reclamo social de «¡Vivas nos queremos, ni una menos!» sigue teniendo plena vigencia.
Retomando una expresión del papa Francisco, el comunicado destaca que «la sangre de tantas mujeres asesinadas, usadas, vendidas, explotadas, tiene que ser semilla de una toma de conciencia», e insistieron en la necesidad de que esa conciencia se traduzca en políticas públicas concretas de cuidado y defensa de la vida de las mujeres.
Fuente: Aica
«la sangre de tantas mujeres…»


















































































