Como habíamos quedado, hoy sábado nos reunimos las amigas y amigos para compartir un café en el bar Sportman de la Montevideo y Río de Janeiro, charlar un poco y contar nuestras vidas, como lo hacemos habitualmente. Se me ocurrió comentar una propaganda que pasaron en el cine Progreso, en el noticiero de Noticias Argentinas y quiero saber la opinión de ustedes por lo disparatado de esa noticia, donde informan que en el 2019, 2020 un virus mundial se transmitirá a través del aire.
¡Las cosas que hay que escuchar y ver!. A quien se le puede ocurrir que unas minúsculas partículas que pululan en el aire, se van a meter en nuestros pulmones, creo que nos toman por tarados al decir que en todo el mundo habrían muchas muertes a causa de este futuro virus. Pero si el aire es gratis, decíamos de chicos.
En este café imaginario , muchos coincidimos en lo disparatado que pudo haber sido una publicidad que nos dejará pensando: ¿Puede existir un virus así?
Una breve reseña: la pandemia incluye a la epidemia, una enfermedad que afecta a gran parte de la población y se extiende a muchos países.
En junio de 2009 fue la gripe A llamada gripe porcina pero la OMS la denominó H1N1. En agosto de 2010 se comunicó su fin y su mortalidad fue de 19.000 víctimas fatales. En Argentina hubo 626 muertos.
En nuestro país tuvimos desde 1580 muchas epidemias que la prensa las llamó “pestes”. La viruela, el tifus, la peste bubónica, el cólera, la fiebre amarilla transmitida por los mosquitos. En 1956 fue la poliomielitis o polio con 6496 casos de una enfermedad que causaba la muerte o dejaba una severa discapacidad.
Hace unos días estaba haciendo cola en un comercio, un señor muy mayor me dijo que él toma dióxido de cloro como en Bolivia, donde creen evitar el Covid 19, “solamente se me hinchan los tobillos” y no se podía calzar sus zapatillas. Otra señora mayor comentaba que no se aplicaría la vacuna rusa o china con una explicación ridícula que no hace falta comentar.
El 23 de febrero me aplicaron la primer dosis de AstraZeneca de la India y me pidieron autorización para que transmita a la gente que se vacune y lloré…lloré de alegría y emoción por prolongar un poco más mi vida.
Hace unos días escuché en una charla por Zoom a un psicólogo que disertaba sobre la resiliencia, esa capacidad que tiene una persona para superar circunstancias traumáticas como la muerte de un ser querido, un accidente. La resiliencia es la capacidad de afrontar la adversidad. Una psicóloga de BsAs, comentaba los llamados que recibía de personas mayores que les interesaba charlar y decir lo que les pasa y no tanto escuchar la respuesta, “la gente necesita expresarse y ser escuchada” nos decía.
Mi reflexión: disfrutemos la vida y lo que nos queda por vivirla, este virus no distingue, credo, religiones, condición social, fortuna o pobreza. Este virus no nos perdona.
Esperemos volver a lo que fue antes del 2019 y disfrutar de nuestros hijos, nietos, padres, amigos y la buena gente que nos rodea. Esto también va a pasar y aunque ya no existe el Bar Sportman, ni El Cabildo, encontraremos otro lugar para compartir juntos un café.


















































































