Por Emilio Augusto Raffo
De acuerdo a las disposiciones legales y a la resolución técnica de la Junta Electoral Provincial, el pasado 19 de julio era la fecha estipulada para la presentación de candidatos a cargos públicos electivos, con motivo de las elecciones convocadas para el próximo 7 de septiembre.
Mucho se ha hablado al respecto, quizás en demasía, con motivo de los diversos acontecimientos que se produjeron sobre el vencimiento de dicho plazo.
Algunos agoreros, preanunciando el rompimiento de acuerdos de algunas alianzas ya presentadas con elucubraciones de todo tipo; obviamente, buscando un beneficio preelectoral.
Incluso se ha comentado que un corte de energía eléctrica -curioso por cierto- fue deliberado y en beneficio de un sector político determinado.
En base a los antecedentes históricos -al menos hasta donde yo tengo conocimiento-, el pasado fin de semana se dieron algunas de las circunstancias -por no decir todas- que se vienen observando desde 1973; podríamos señalar, en este sentido, que ‘no hay nada nuevo bajo el sol’.
Me permito entonces procurar, como indica el dicho, “separar la paja del trigo”.
1. Corte de energía eléctrica
La interrupción del suministro eléctrico (peculiar, habida cuenta la secuencia temporal) ha dado lugar a muy variados comentarios. Algunos tendenciosos por demás.
Me permito aquí señalar, aún cuando en oportunidades anteriores no tuvo ni la difusión ni la espectacularidad que el producido cerca de la medianoche del sábado, que el hecho tiene sus antecedentes.
En primer lugar, digamos que muchos recordamos la denominada “La Porteña”, un generador de energía eléctrica de gran tamaño, alquilado por la Junta Electoral para suplir cualquier probable e imprevisible incumplimiento del suministro por parte de la empresa distribuidora.
Generador, por cierto, utilizado ante la producción de esa contingencia en otras elecciones (insisto, sin tanta difusión).
Digamos también que los funcionarios de carrera del Organismo Electoral Constitucional Provincial, en base a dichos antecedentes, con la mayor responsabilidad y previsión contrataron también en esta oportunidad un equipo que mantuvo en funcionamiento, en todo momento, el sistema informático para que las listas fueran cargadas.
Obviamente que el corte afectaba el procedimiento programado y las tareas auxiliares pertinentes.
2. Solicitud de fuerzas políticas; resolución de la junta electoral
Sin duda que esta contrariedad (corte de suministro de energía) generó no pocos inconvenientes a las diversas fuerzas políticas intervinientes, incluso al desempeño del organismo electoral.
En virtud de ello, diversas asociaciones políticas, entre ellas las denominadas “Potencia”, “La Libertad Avanza”, “Fuerza Patria” y el “Partido Libertario”, dieron cuenta de tales inconvenientes y solicitaron la prórroga del vencimiento para completar o presentar las respectivas listas de candidatos.
La Junta Electoral, habida cuenta de la petición formulada, la que sin duda abarcó y benefició a todo el arco político interviniente en este proceso electoral, procedió a “habilitar el lunes 21/7/25 en el horario de 9 a 14… la carga y presentación de las listas…” a todas las asociaciones políticas.
Esta resolución, dictada a pedido de cuatro grupos políticos intervinientes, derivó en un beneficio de todas las fuerzas políticas.
Querría resaltar que esa resolución de la Junta Electoral, en base a los antecedentes reseñados y la aquilatada experiencia del funcionario competente, puso en evidencia un reflejo sin par en aras de la transparencia y equidad que deriva en la seguridad y certeza del proceso democrático en ciernes.
Ello no obstante resaltar que hubiese sido preferible que la prórroga no hubiera pasado del domingo, pues es un tiempo que se priva al proceso de verificación de las cualidades constitucionales de los candidatos presentados en un cronograma -como lo ha sido siempre- muy acotado temporalmente.
3. Antecedentes
La Junta Electoral tiene dicho, en forma inveterada, que los plazos en materia electoral son fatales, perentorios e improrrogables.
No obstante, en un pasado inmediato en que las listas eran presentadas esencialmente en soporte papel, las tareas de admisión de las listas de candidatos irrogaba mucho tiempo y se postergaba hasta altas horas de la madrugada, atendiendo a todos aquellos representantes de las fuerzas políticas, legalmente habilitados, que hubiesen ingresado a la sede de la Junta antes de las 24 horas del día asignado para el vencimiento del plazo. En algunas oportunidades, es oportuno señalarlo, hasta el día siguiente en horas de la mañana.
De ahí que, en definitiva, esta presentación de listas se compadece con los antecedentes fácticos e históricos. Nada nuevo más allá de la interpretación tendenciosa que quiera dársele.
Lo cierto es que el Organismo Electoral actuó con celeridad y transparencia, encomiable, por decir lo menos.
No sería determinante si no mencionara también ciertos “ajustes” en las listas de candidatos (temporalmente habilitadas) que se han realizado en el pasado, esto es, que los presentados por una alianza fueran en definitiva habilitados por un partido político o viceversa, entre otras peculiaridades, la modificación en el orden, etc. En alguna medida, ahora más cercenada en virtud de lo normado por el actual artículo 16 del Estatuto de los Partidos Políticos.
Lo cierto es que estamos en un proceso histórico, en elecciones no simultáneas (mal llamado proceso de desdoblamiento) y, al menos hasta aquí, con una Junta Electoral acorde a dichas circunstancias.



















































































